Tuesday, August 24, 2010

Entrevista a Chinoy para Tribuna Pública, edición de enero de 2009

Chinoy anticipa su concierto en Melipilla

“Cuando cantas cinco canciones, es como una cacha corta”

El músico revelación del 2008 se presentará en la ciudad el 31 de enero para apoyar el trabajo que realiza el Movimiento Pro Teatro Serrano. En esta entrevista anticipa su concierto, cuenta por qué conoce tanto la ciudad de los cuatro diablos, habla del éxito cosechado y explica la sensación que lo lleva a tocar tanto cada vez que se cuelga la guitarra.

Por Jorge Saavedra

De San Antonio a China. Hace pocos días Mauricio Castillo, el músico de 26 años proveniente de San Antonio y conocido como Chinoy, sabe que irá a China en una delegación nacional de artistas que viajarán al gigante asiático. Le provoca curiosidad, como un montón de cosas, como la vida misma, como haber sido reconocido artista revelación del 2008, como tocar por todo Chile el 2008, como el impacto que provoca entre los cientos de miles de personas que escuchan su música en el sitio en Internet donde rota sus temas.

Compuso el tema principal de la última película de Andrés Wood “La Buena Vida”, acaba de estar en el Homenaje a Salvador Allende, Rockódromo 2008, en la Segunda Cumbre del Rock Chileno en el Estadio Nacional, y sigue recibiendo el reconocimiento y admiración de músicos como Mauricio Redolés, Manuel García y de un Joe Vasconcellos que le dijo “Gracias por devolvernos la esperanza” en pleno escenario del ciclo “Rock Carnaza 2” realizado en Valparaíso.

A pocos días de presentarse en Melipilla, el 31 de enero en el mítico restaurant El Condor, donde también tocará el músico Dino Parra, Chinoy cuenta que recorrerá el grueso de su repertorio. “Voy a empezar a tocar nuevos temas, yo creo que los del disco, tengo que aprenderme bien esos temas, pero siempre saco a colación los temas aún más nuevos. ¿Y de los viejos? Yo creo que casi todos. A mí me pasa que de pronto, al séptimo tema, siento que estoy listo para veintiuno”, señala sobre su impulsividad sonora.

Un dato extraño de la presentación de Chinoy es que sabe perfectamente la historia que carga el restaurant El Cóndor. Esa que dice que tras una jornada de aquellas, Nicanor Parra y Pablo Neruda salieron del lugar con el olvido del hermano de Violeta de lo que había dejado al interior. Se trata del manuscrito de “Hojas de Parra”, que no recuperó hasta que se dio cuenta con su amigo Neruda de lo que había sucedido…pero en Cartagena!

¿Cómo conoces esa historia tan melipillana?

La leí en una revista antigua. Yo leía mucho antes, ahora no leo nada. Leo, pero no estudio como antes, antes le dedicaba tiempo, leía ciertas horas diarias, ahora debo leer una o dos horas diarias. Pesco libros y leo cosas chiquititas. Ahora estoy pegado con la poesía del colombiano Winston Morales. Esa es la poesía que me gustaría hacer, una poesía inmaterial, solamente fantasía y armar personajes, seres-normas que ocupen una espacialidad en la siquis, con estructuras míticas.

Hace un tiempo dijiste que venías a Melipilla a veces. ¿Cuál es tu relación con la ciudad?

A Melipilla iba a donde una tía, prima de mi abuelo, en realidad. Ella vivía cerca de la iglesia Santa Teresa, la que está cerca del estadio, por ahí había un prostíbulo me acuerdo. Allá íbamos.

¿Al prostíbulo?

No, con mi mamá cuando chico e iba a slaudar a un tío que vivía en la foresta. Después me acuerdo que fui a ver a Loquero (grupo argentino). Esa noche compartí un montón con el grupo.

El 2008 fue un año increíble. Te eligieron como una de las voces que renovó el canto chileno, has sido portada de suplementos nacionales de El Mercurio, fuiste elegido entre los personajes del año en el diario La Nación, tocas en todas partes, tu sitio web recibe miles de visitas y ahora te invitan a tocar hasta de China. ¿Cómo ves tú lo cosechado el 2008 ?

Ha sido de estar entre buenas cosas y malas cosas. Entre eso aparecen las realidades verdaderas y que cuando te hundes abajo te das cuenta que hay un poco de mentira, una especie de maña. Ahí uno se enfrenta con la verdad de que uno está de cierta manera iluminado en el bien y que la oscuridad es un lugar, como lo dice la ley física, sin luz, pero uno puede ir a la luz.

¿Anhelabas lo logrado?

Habían ciertas...quería que la gente conociera mi música. Eso uno lo mira bajo lo que uno va viviendo y lo que es la percepción de uno. A veces he estado tocando en el Teatro Oriente, pero siento ganas de estar acostado. Hay un agobio, como que se te va de las manos. Tiene que ver con que mi vida era más desordenada antes y no estaba acostumbrado a tener un orden, organizarme y que todo fuera más eficaz. Estaba leyendo que Los Beatles tocaban ocho horas en los primeros recitales en Alemania, después en Inglaterra tocaban cuatro horas, después les organizaban las tocatas y tocaban media hora. Y eso afecta a la energía que absorve el espíritu que canta, es una especie de músculo el cantar y cuando cantas harto estai a todo ritmo, pero cuando cantas cinco canciones, es como una cacha corta.

1 comentarios:

Anonymous said...

Buena entrevista a uno de los músicos de esta nueva gerenación chilena.